Si te pido que cierres los ojos y me digas cómo suena el copy de un negocio de cursos online, casi seguro me vas a decir algo como: “Transforma tu vida”, “Alcanza tu máximo potencial”, “El método que cambió mi vida”, “Resultados garantizados”. Si te pido que me digas cómo suena el copy de un coach de negocios, también: “Multiplica tus ingresos”, “Escala sin perder el alma”, “El método X para facturar 6 cifras”.
Todos suenan igual. Y no es casualidad.
El problema no son las palabras, es a quién le estás hablando
Cuando arrancás un negocio, lo primero que hacés es mirar qué está haciendo la competencia. Qué dicen, cómo lo dicen, qué prometen. Y sin darte cuenta empezás a copiar el tono, no solo el tema.
Lo que terminás escribiendo no es tu mensaje. Es un promedio de los mensajes de los demás.
Y un promedio no conecta con nadie.
La gente no compra a quien suena profesional. Compra a quien siente que le está hablando a ella.
Las 3 trampas más comunes del copy genérico
1. Escribir desde el “qué” en vez del “para quién”
Decir “Curso de copywriting” es un qué. Decir “Para gente que escribe todo el día y siente que nadie le hace caso” es un para quién. La segunda versión es específica. La primera le habla a todo el mundo, y a todo el mundo le habla igual de flojo.
2. Usar el lenguaje del sector en vez del lenguaje del cliente
Tu cliente no dice “embudo de conversión”. Tu cliente dice “no entiendo por qué me llegan tan pocos mensajes a WhatsApp”. Si escribís en tu idioma y no en el suyo, no te entiende. Y lo que no se entiende, no se compra.
3. Repetir los mismos beneficios que prometen todos
“Transformar vidas”, “alcanzar tu máximo potencial”, “resultados garantizados” son frases que dejaron de significar algo hace años. Si tu copy podría estar en el Instagram de cualquier otro negocio de tu nicho, no es copy. Es ruido.
Cómo empezar a sonar diferente (sin volverte excéntrico)
No necesitás inventar un idioma nuevo. Necesitás volver a la persona real.
- Releé las últimas 20 conversaciones con clientes. Anotá las palabras exactas que usaron. Escribí con esas.
- Pensá en una clienta real, con nombre y apellido. Escribile como si le mandaras un audio de WhatsApp, no un email corporativo.
- Sacá del copy todo lo que podrías decir si fueras otra persona de tu mismo rubro. Lo que queda es lo que solo vos podés decir.
Es un trabajo incómodo al principio. Sentís que perdés profesionalismo. Pero el profesionalismo no está en sonar serio: está en sonar claro. Y lo claro suena a una persona. Lo genérico suena a un algoritmo.
El copy que conecta no es el más ingenioso. Es el que la persona siente que fue escrito para ella.
El primer paso para diferenciarte no es aprender una nueva técnica. Es escuchar a quien te lee. El resto viene solo.